“En 1918 Amédée Ozenfant y Charles Jeanneret (Le Corbusier) montaron la primera exposición de vanguardia de París de posguerra.
En su manisfiesto calificaron su pintura de ‘purista’, presentándola como una derivación del cubismo, pero al mismo tiempo como su derivación sintética.
Si el cubismo había sido destructivo e individualista, el purismo se basaba en formas estandarizadas y proponía una reconstrucción colectiva.
La geometría, el número y la proporción eran sus premisas, y la producción anónima industrial su modelo.”
Exposición Dalí, Lorca y la Residencia de Estudiantes, en CaixaForum Madrid
Foto: Amédée Ozenfant: L’ombre de la main (1929)