“Ahora tengo dos locales. Pero a veces me parece que son dos jardines imaginarios que he creado en mi cabeza. Unos jardines de ensueño. En ellos he plantado flores, he instalado fuentes. Los he creado con sumo cuidados, parecen muy reales.
La gente viene, bebe , escucha música, habla y luego se va. ¿Y por qué crees que, noche tras noche, tanta gente se gasta tanto dinero viniendo a tomar una copa aquí? Pues porque todo el mundo, en mayor o menor medida, busca un lugar imaginario.
Y la gente viene aquí para ver un jardín fantástico creado de forma exquisita que parece flotar en el aire y para verse a sí misma incluida dentro de esta escena.”
Texto: Al sur de la frontera, al oeste del sol, [pag,134]. Haruki Murakami. Tusquets editores, 6ª ed. 2008, pag. 134.
Foto: Casablanca (1942), Michael Curtiz