“Basta con tener en cuenta algunas cosas:
Primero, jamás debes ponerle un piso a una mujer. Eso es fatal. Además, y pase lo que pase, regresa siempre a casa antes de las dos de la madrugada. Es la hora límite.
Y una cosa más. Nuca utilices a los amigos como pretexto para ocultar una infidelidad.
Puede descubrirse todo. Si eso sucede, ¡mala suerte! Pero no tienes por qué perder además a un amigo.”
Texto: Al sur de la frontera, al oeste del sol, [pag,169]. Haruki Murakami. Tusquets editores, 6ª ed. 2008.