Lo intento pero no puedo parar. Huyo y huyo de mí misma.
Y en el camino me invento nuevas personalidades, nuevos yoes que sé que gustan a la gente.
En cuanto intentan descubrirme, huyo de nuevo. Porque si yo misma no sé quién soy, ¿cómo voy a dejar que lo descubran otros, me lo cuenten y el peso me desplome?